miércoles, 22 de mayo de 2013

¿Determina la Luna los terremotos?

La sabiduría popular ha relacionado históricamente a la Luna con catástrofes y desgracias.

La ciencia siempre ha atribuido a la superstición tal relación.
Los científicos, orgullosos y pretenciosos muchas veces, ante la ausencia de datos y cifras que prueben ésa relación, siempre la han negado con rotundidad.


En efecto, algunas estadísticas así parecen demostrarlo.

La misteriosa Selene visible u oculta, poco o nada nos dice de su influencia sísmica, si solo contemplamos éste dato, (La Luna y 100 años de terremotos).

Pero en el año 2012 más del 38,5 % de los terremotos iguales o mayores de 6 (Mw) ocurridos en el mundo podrían haber sido predichos, si nos hubiéramos fijado más detenidamente en nuestro satélite.

Dirá usted, querido lector, que es un promedio muy bajo, peor que si lo jugásemos a cara o cruz con una moneda al aire, pero no es así.

En el año 2012 (366 días) hubo 108 terremotos iguales y mayores de 6 (Mw), la probabilidad de acierto de que en un día ocurriera uno de ellos era por lo tanto de un 29,5 %, sin embargo yendo de la mano de la Luna ha sido de un 38,5 %.

No hay nada mágico ni esotérico en ello, veamos, (descargar archivo excel).


Ver archivo


He seguido un método muy simple, con estos criterios y condiciones:

Elijo las fechas de conjunción (nueva) y oposición (llena) de la Luna y el Sol, fechas en que la componente vectorial gravitatoria de los dos astros respecto a la Tierra se simplifica.

Convengo en dar un valor a las siguientes posiciones:

Nueva o llena próxima perigeo =10, alejada (+ de tres días) = 5, alejada (+de seis días) = 3

Celda de perigeo próxima a llena o nueva, (tres días) = 10, alejada (+ de tres días) = 5

Proyecto el valor (escalonadamente) hacia el perigeo, desde la Luna llena o nueva, y proyecto igualmente el valor hacia la Luna llena o nueva desde el perigeo (siempre en proximidad).

El resultado para los que niegan la influencia gravitatoria de algunos astros en la determinación de ocurrencia de terremotos, resultará sin duda sorprendente.

3 comentarios:

  1. Este tema está siendo estudiado hace ya unos años en algunos paises como Estados Unidos. http://neofronteras.com/?p=1035
    Heterodoxas pero muy interesantes las ideas de su blog.

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    1. Ocurre que no se estudian en conjunto todas las fuerzas que afectan al movimiento de las placas tectónicas. Algunas son descartadas a priori.
      Unos, los más "ortodoxos", SOLO se fijan en que las diferentes densidades y temperatura de la astenosfera provocan movimientos internos convectivos que se traducen en una fuerza de fricción lateral de la litosfera.
      Algunos "heterodoxos" afirmamos que ADEMÁS hay otra fuerza, (por lo menos), que mueve las placas de la litosfera, ésa fuerza es la fuerza de la gravedad de los astros más influyentes (sobre todo la Luna).

      Cualquier navegante sabe que para trazar con exactitud el rumbo de su barco, debe de tener en cuenta además de las corrientes marinas, el abatimiento causado por el viento. Parece sin embargo que el patrón de este barco (geólogía oficial) se empeña en trazar el rumbo teniendo en cuenta solo la corriente y despreciando el viento.

      Gracias por su comentario

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  2. Sí, históricamente la sabiduría popular ha creído que la Luna llena provocaba terremotos.
    Pero no es lo mismo creer o sospechar que la Luna afecta a la ocurrencia de terremotos, que demostrarlo.
    Para averiguar si las mareas determinan de alguna manera, y en alguna medida la ocurrencia sísmica, o el nivel de sismicidad global, lo más sencillo y claro es comparar terremotos con ciclos solares, no con ciclos lunares o lunisolares (como se ha hecho habitualmente).
    Porque los ciclos lunares y lunisolares son más cortos, y al compararlos estadísticamente con los terremotos, se pueden confundir réplicas de eventos ocurridos en un ciclo anterior con eventos propios del siguiente ciclo, contaminando sustancialmente el resultado (distribución de estrés cortical tras el sismo inicial).
    La distribución de estrés cortical tras el sismo inicial lleva más o menos tiempo en función de las características locales del mismo ("a-value" y "b-value", Gutenberg-Richter).
    Error similar se puede cometer con terremotos precursores.
    Es por esta razón, por la que "el estudio japonés", publicado en septiembre de 2016, no encontró relación con terremotos pequeños.
    http://www.nature.com/articles/doi:10.1038/ngeo2796
    En cambio, los ciclos solares son lo suficientemente largos como para aparejarlos a la tendencia sísmica.
    El Sol es responsable del 30% del efecto de marea, y nos pasamos 6 meses alejándonos de él hasta llegar al afelio, para luego pasar otros seis meses acercándonos hasta llegar al perihelio.
    Y resulta que:
    HAY MÁS Y MAYORES TERREMOTOS CUANDO ESTAMOS MÁS CERCA DEL SOL Y MENOS Y MENORES TERREMOTOS CUANDO ESTAMOS MÁS LEJOS, para toda magnitud (terremotos grandes y pequeños, como quedó demostrado en 2013, siguiente archivo Excel):
    https://sites.google.com/site/gravitationalearthquake/home/excel-archives/seismic_trend_4,5_solar_gravitation_trend.xls

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